POR QUÉ RECICLAR

Tanto el aceite vegetal como el mineral, ambos tratados por OLICAT, suponen un grave perjuicio para el ecosistema y para nuestras vidas si son vertidos de manera descontrolada. Cada uno de ellos impacta de manera singular.


- ACEITE VEGETAL: El aceite vegetal es un alimento que si es lanzado a las tuberías atrae a organismos vivos insalubres para el ser humano. Además, contribuye con el tiempo a la destrucción de los materiales y a los atascos. Asimismo, el aceite vegetal si llega a ríos y lagos, se estanca en la superficie del agua generando una película que dificulta la supervivencia de los peces. Un solo litro de aceite vegetal contamina miles de litros de agua potable. Por otra parte, cuando las depuradoras de ciudades y pueblos deben purificar el agua, la separación del aceite vegetal supone el mayor coste eléctrico de todos los procesos. Por tanto, reciclarlo tiene una función no sólo saludable sino también económica porque disminuye el coste de depurar el agua. Cabe recordar, por otra parte, que los profesionales del sector de la restauración deben acreditar ante las autoridades que su aceite es procesado a través de un transportista y un gestor autorizados.


- ACEITE MINERAL: El aceite mineral es un residuo altamente contaminante y así está considerado por las leyes, de manera que el uso no procedimental del mismo puede llegar a ser un delito contra el medio ambiente. Y es que el aceite mineral vertido sobre un terreno fácilmente contaminará el subsuelo y será muy difícil la descontaminación. La situación, en caso que llegara a aguas naturales o canalizadas, sería igualmente drástica contra el hábitat. Asimismo, el aceite mineral usado ha sido durante décadas usado de manera inadecuada para alimentar calefacciones y para quemarlo para motivos diversos, provocando una severa contaminación del aire, hasta el punto que algunas comunidades autónomas, como Catalunya, no permiten que el aceite mineral usado sea reutilizado como fue, siendo ésta una grave falta, y establecen, además, que todos los aceites de motor usados sean destinados a ser regenerados, es decir, a ser purificados. Así, tras un tratamiento, se vuelven a convertir en base para aceites de motor nuevos.